Mi encuentro con el Papa Francisco en Medellín rebosó mis expectativas

La venida del Papa Francisco a nuestro país, fue una motivación muy grande para mí, puesto que nos trajo mensajes de esperanza y paz. Este país, más que todo, necesita esas palabras de vida, pues lo que sucede en Colombia es lindo, unas veces, y contradictorio, otras. La venida del Papa Francisco fue muy emocionante.
Nos aportó gestos y palabras llenos de vida y acogida incondicional. Retomo la expresión dirigida a los jóvenes: “¡No le teman al futuro! ¡Atrévanse a soñar a lo grande!”. Y para mí significa que las metas que uno se propone no hay que abandonarlas, no hay que dejarlas perder, sino al contrario hay que luchar por hacerlas realidad para ser felices en el futuro.
No nos quedemos solo en dar el primer paso, sino que demos muchos pasos más para lograr metas dignificadoras y renovadoras. En cuanto a lo vocacional me animó mucho más a seguir los pasos de Jesús y ser una religiosa, pues en su venida sentí más que una emoción algo inexplicable que me animaba a no alejarme de este camino.

Quiero agradecerles a las HH. Carmelitas Teresas de San José, por brindarme la oportunidad de llevarme a ver el Papa Francisco a Medellín, lo vivido allí fue una de las mejores experiencias que he tenido en toda mi vida.
¡MUCHAS GRACIAS!
Por Carmen Daniela Guerrero González
Aspirante en Sonsón