Inicié el aspirantado el pasado lunes, 16 de julio de 2018, día de la Virgen del Carmen, en compañía de la comunidad formadora de Medellín. Me siento profundamente agradecida con Dios por el infinito amor y misericordia que ha tenido para conmigo, y con las hermanas por permitirme la experiencia y recibirme en su comunidad para iniciar este proceso que va siendo muy significativo en mi vida, esperando de ello una comunión mas interna con Jesús. En este gran paso me acompañaron varias hermanas, entre ellas la hermana María Jesús Marín Pacho (superiora provincial), Luz Marina Osorio (superiora de comunidad), Dioselina Tabares (formadora).

Y también conté con la compañía de las hermanas del gobierno provincial, novicias y aspirantes. Experimento una gran alegría al sentir la acogida y el gran cariño de las hermanas en la comunidad, agradeciendo por el acompañamiento incansable desde el inicio, esta es la misericordia en mi vida que no se cansa de manifestarse de todas las maneras posibles. Inicio esta nueva etapa en compañía de la Madre del cielo confiada plenamente en su amor y su gracia.

Gracias a las Hermanas del Noviciado san José por el cariño y la cercanía.